jueves, 22 de marzo de 2012

13. Final

Temiéndome lo peor salí de mi casa rápidamente. Apenas me dio tiempo de coger el móvil y las llaves. Corrí tan rápido como pude hasta llegar a la casa de Cris.
Me encontré a sus padres fuera  hablando por teléfono y muy preocupados.
-¿Saben donde esta Cris? –pregunte casi sin aliento.
-No, se fue dejándonos esta nota. –dijo su madre dándome un papel. <<Me voy, muy lejos. Adiós>> Justo lo mismo que me había dicho a mi.- La estamos llamando al móvil pero no lo coge, estoy preocupada, además se ha ido en la moto de su hermano.
Abrí mucho los ojos.
-Creo que puedo encontrarla. ¿Me dejan la bici de Cris? –pregunté.
-¿Puedes encontrarla? –dijó su madre agarrándome de los hombros- Puedes cogerla.
Les dí mi número de teléfono a sus padres y ellos el suyo para mantenerlos informados si la encontraba.
Con la bici de Cris me dirigí lo más rápido que pude a la autopista. Si había cogido la moto tenía que haberse ido por la autopista. Con todo el cuidado que pude tener ande por la autopista.
Había una larga cola de coches así que eso me facilito las cosas. Conforme me fui acercando me fui dando cuenta de el porque de aquella larga fila de coches. Había habido un accidente de tráfico. Pase por al lado y me fije en algo. Una moto que me sonaba bastante. Una chica tirada en el suelo cubierta de sangre y heridas. Los técnicos de una ambulancia la estaban colocando en una camilla.
Los ojos se me llenaron de lágrimas.
-¡CRIIISS! –grité a todo pulmón.
Baje de la bici y me lance hacía ella. Unos policías me cogieron diciendo “no puedes pasar aquí” yo grite y patalee “es mi amiga, es mi amiga” grité. Los policías me soltaron y me acerque a Cris que estaba inconsciente en la camilla.
-Ooh Cris, ooh Cris –dije entre sollozos. -¿Qué has hecho? ¿Qué has hecho?
Mire a los técnicos.
-Se va a poner bien ¿verdad? –no me contestaron -¿verdad? –grite mas fuerte.
-Por ahora su vida corre peligro, debemos llevarla al hospital ya.
Las piernas me temblaron y las fuerzas me flaquearon.
-¿Vas a venir con ella? –preguntaron tras subirla a la ambulancia.
-Si.
Me ayudaron a subir y mire como trabajaban los médicos de la ambulancia mientras yo hacía unas llamadas.
Me costo mucho decírselo a los padres de Cris, y también a Carlos. Luego llamé a mis padres para decirles donde estaba y también llame a Elena para contarle lo que había pasado.
Lo que pasó a continuación no lo recuerdo con exactitud. Se que se llevaron a Cris para atenderla de inmediato y que me tuve que esperar en la sala de espera. Ya no lloraba, no me quedaban lágrimas. No recuerdo en que pensaba pero cuando llegaron los padres de Cris me encontraron ausente y totalmente inmóvil. Les explique todo lo que sabía y después llego un médico.
-¿Son ustedes los padres de la chica? –dijo el médico. Sus padres asintieron agarrados de la mano.- Su hija esta fuera de peligro. Ha despertado y le hemos hecho múltiples pruebas, no tiene daños cerebrares y las quemaduras que tiene son leves. Por ahora la mantendremos en observación y si todo va bien pronto le podremos dar el alta.
Los padres de Cris soltaron un gran suspiro y yo noté como si me quitaran un gran peso de encima. A partir de entonces estuve mas tranquila.
-¿Podemos entrar a verla?
-Si, claro. Ah, se me olvidaba a dicho que quería ver a Eli.
-¿A mí? –dije confusa.
-Si, eso parece.
Fui a la habitación que se encontraba Cris con sus padres. Aun estaba pálida y tenía muchas heridas y quemaduras pero sonreía.
Sus padres la abrazaron con cuidado y la regañaron por haber echo lo que había hecho, la volvieron a abrazar y nos dejaron solas.
-Tontaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa –le dije.
-Lo se, lo siento…
-¿Por qué lo has hecho?
-No los se, me sentía tan mal por lo de Carlos… Quería huir… ví la moto de mi hermano y pensé que era mi oportunidad… en la autopista me distraje un segundo y lo siguiente que recuerdo es despertarme aquí.
La abrace con cuidado.
-No vuelvas a darme un susto así.
Al rato la madre de Cris anunció que había alguien que quería ver a Cris. Esta lo dejo pasar.
-¡Carlos! ¿Cómo lo has sabido?
-Eli me llamo y me lo dije, en cuanto supe el hospital en el que estabas he venido corriendo a verte.
-Ooh, muchas gracias.
-¿Cómo estas?
-Mejor.
-Siento mucho todo lo que te he hecho… Quiero que sepas que te quiero pase lo que pase y que por favor no hagas más estupideces como esta.
-Oooh, Carlos…
Los dos se dieron un tierno beso y se agarraron de las manos.
-Creo que sobro aquí… -dije andando hacía la puerta.
-No seas tonta, quédate aquí.- dijo Cris.


Ya han pasado dos meses desde aquel accidente. Las heridas de Cris están totalmente curadas y su relación con Carlos es perfecta y envidiable. Las cosas han salido bien, tal y como yo dije, con algún pequeño problema, pero como se suele decir bien esta lo que bien acaba.
Os preguntaréis que fue de mi y Raúl. Le dí una oportunidad. Dentro de dos días hacemos dos meses y estoy segura de que cada día lo quiero más.
Ahora me pregunto que me deparara el futuro, ¿seguirá todo tan maravilloso como ahora? ¿Cambiaran las cosas a peor? No se pero espero que todo siga igual de bien. 





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Y eso es todo amigos. Espero que os haya gustado y hayáis disfrutado leyendo esta pequeña historia. Me hubiese gustado hacerla mas larga y no que pasara todo deprisa y corriendo pero es que si no estaba segura de que no la terminaría ^^' 


Adiós y gracias por leer ^^

domingo, 18 de marzo de 2012

12. Celos

-Cuenta, cuenta. –dije impaciente.
-Ayer fui al parque y había un grupo de chicos de nuestra edad, resulta que eran amigos de Carlos y me conocían porque el les había hablado de mí. Estuve con ellos, luego llegaron un par de chicas y estuvimos todos justos, me lo pase estupendamente. –dijo feliz.
-Eso es genial.
-Y lo más importante. Había un chico muy mono, era majísimo. Creo que me he enamorado… -dijo sonrojándose.
-Ooooh, ¿Quién es? ¿Cómo se llama? –pregunte curiosa.
- Se llama Raúl – mmmm, que casualidad.- Mira te enseño una foto.
Cogió una cámara de fotos y me enseño una foto. Mire sorprendida la foto. Era él, Raúl, el mismo del que había hablado ayer con Carlos y que me seguía.
-Es muy guapo –dije intentando disimular mi sorpresa.
-¿A qué sí? Y lo mejor de todo es que me enrolle con él… -dijo poniéndose mas roja.  
Me sentí enfadada o mejor dicho ¿celosa? Si se puede decir que me sentí así. Y la verdad es que no entiendo porque, llevo sin hablar con él desde que éramos pequeños y dudo mucho que solo viéndolo me haya enamorado de él. Pero aún así estaba molesta y no podía evitarlo.
-Oih oih oih, Ali, Ali, ¡como arrasas! –dije intentando ocultar mi enfado. Creí que no iba a funcionar, pero funciono a la perfección.
-¡Qué va! –dijo mirando a otro lado- Si consigo hacerme mas amiga de él le pediré salir –poniéndose mas roja.


Me fui pronto a mi casa y cuando llegue intente ordenar mis pensamientos. Pensando y pensando me vino un recuerdo a la memoria.
Éramos Carlos, Elena y yo de pequeños, había alguien más, Raúl. Estábamos en nuestra calle ya que vivíamos muy cerca unos de otros. Los chicos tenían sus patinetes y hacían carreras calle arriba calle abajo, Elena y yo estábamos sentadas en la acera y gritábamos ánimos a los dos. Nos lo estábamos pasando genial.
Otro recuerdo vino a mi mente. Ahora estábamos solo Elena y yo y estábamos en mi cuarto y hablábamos muy seriamente. Recordé una parte de la conversación.
-¿Entonces le vas a pedir que sea tu novio? –pregunto Elena.
-No lo se,  yo quiero que sea mi novio… pero y si me dice que no –dije yo.
-Yo le hable con Carlos y me dijo que a Raúl le gustas, yo creo que deberíais ser novios –dijo Elena convencida.

Sin creérmelo casi recordé mas a fondo esa conversación, todas las cartitas que Raúl y yo nos mandamos, los regalos que nos hicimos… Él me gustaba, y mucho. Pero de eso hace ya mucho tiempo. ¿Es posible que ese amor perdure? Los dos hemos cambiado y las cosas ya no son como lo eran antes… Bueno a él le gusto… ¿pero me gusta él a mí? No lo se, no tenía nada claro.
Llamé a Elena y le conté todo, absolutamente todo. Ella me escucho con atención y se sorprendió al saber que aquel chico era Raúl. Cuando descubrió la razón por la cual me seguía empezó a decir que debía salir con él pero en cuanto le dije lo que había pasado con Alice las cosas cambiaron.
-Pero que h*** de p***. Muy enamorado de ti no estará cuando se ha liado en cuanto a podido con la inglesita. Mira mejor pasamos de él… -casi gritó.
-Lo se… pero es que yo no se lo que siento por él… Estoy… ¿confundida? –dije tristemente.
-Mira no te rayes, si has sobrevivido tantos años sin él hasta ahora, porque ahora te siga las cosas no van a cambiar.
-Supongo que tienes razón, gracias.
-De nada, y ahora anímate que el insti esta a punto de acabar y nos podemos ir de fiestaaaa –dijo Elena.

Aquella noche apenas cene y apenas dormí. Pensé en lo que me había dicho mi amiga y llegue a la conclusión de que tenía razón. Habían pasado años y había sido feliz porque ahora él me siga no me voy a enamorar.

Al día siguiente Carlos fue al instituto, lo mire y el me asintió. Supuse que iba a hablar con Cris. Espero que todo acabe bien.
Las dos primeras horas pasaron muy rápido, ya que hoy no hacíamos nada y pronto llego el recreo Cris y Carlos se fueron a hablar a solas. Elena los miraba curiosa y después me miraba a mí esperando que dijera algo. Ella sabía parte de la historia ya que Carlos también se la había contado a ella, pero del resto no tenía ni idea y eso era algo que le molestaba, ya que le gustaba enterarse de todo.
Terminaron de hablar y Cris se sentó junto a nosotras aunque algo apartada y ausente. Me acerque a ella pero decidí que lo mejor era dejarla sola, fui a hablar con Carlos, él si que me contaría lo que había pasado.
-Pues le he dicho todo lo que paso, absolutamente todo, me ha dicho que tiene que pensar porque le había echo mucho daño y las cosas no se olvidan así como así… -dijo con tono triste.
-Estoy segura de que todo acabara bien –dije con una sonrisa sincera.
-Espero que si…
Paso otra hora y cuando sonó el timbre esta vez todos gritaron eufóricos. El instituto había acabado y por ser el último día solo teníamos que ir 3 horas al insti para cumplir y después las vacaciones eran nuestras.
Cris se fue sola a su casa sin mirar a nadie. Yo me fui con Elena y con Carlos. Ambos iban riendo y haciéndose bromas yo estaba en mi mundo pensando en como estaría en ese momento Cris.
Después de comer alguien llamo a la puerta de mi casa. Resulto ser Raúl. Intentando ocultar mi sorpresa y mi alegría cuando lo ví me aclare la garganta y dije en tono neutro.
-Hola Raúl, cuanto tiempo.
-Si… Podemos hablar un momento…
-Mmmm… esta bien.
Cogí las llaves y el móvil y me senté con el en la acera.
-Siento mucho haberte seguido como un violador.
-No te preocupes eso ya esta olvidado.
-También siento haberme liado con Alice… -dijo mirando al suelo. Aquello me pillo por sorpresa.
-No tienes porque disculparte por eso, puedes liarte con quien quieras.
-Pero yo te quiero a ti… se que suena estúpido que después de tantos años sin verte te diga eso, pero en todo este tiempo no me he olvidado de ti… y ahora que hemos crecido me gustaría volver a salir contigo…
-¿En serio? –pregunté atónita.
-En serio.
Pensé unos segundos. El corazón me iba a mil y él me miraba fijamente poniéndome más nerviosa todavía.
-No lo se –dije abatida finalmente.- Ha pasado mucho tiempo… no se si sigues siendo el mismo… necesito pensar.
Él asintió.
Nos despedimos con un abrazo y entre en casa. Me dí cuenta de que tenía un mensaje de Cris.
<<Me voy, muy lejos. Adiós>>


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Ya solo queda un capitulo, espero que os este gustando :3

viernes, 16 de marzo de 2012

11. Conclusiones y descubrimientos

-¿Qué conclusión? –pregunte temiéndome lo peor.
-Le he hecho mucho daño a Cris, no merezco estar con ella…
-¿Qué? Pero si ella me dice que si la dejas se muere. Ella te quiere muchísimo, no puedes hacerle eso. Carlos, ¿tú estás seguro de que la quieres? Porque si la quisieras no le harías eso.
-Precisamente porque la quiero digo esto.
-¡Oh, venga! No me vengas con el rollo ese de que si quieres a alguien déjalo marchar. ¿Sabes acaso que pasara si haces eso?
-No, ¿tú sí?
-No, pero me hago una idea conociendo a Cris, y creeme no es nada bueno.
Carlos trago saliva.
-Eli, yo quiero estar con ella… pero todo lo que ha pasado… Alice…
-Carlos sabes perfectamente que Ali no te corresponde, olvídate de ella.
-Es muy fácil decirlo pero no tanto hacerlo…
Suspire.
-Mira te voy a dar un consejo, habla con Cris, cuéntale lo que ha pasado y todo lo que sientes. Si ella te perdona todo ira genial, si no te perdona… todo se habrá acabado… -esto ultimo lo dije casi en un susurro.
-Es una buena idea… tengo que sincerarme con ella, se lo merece. Gracias, Eli.
-No hay que darlas.
Los dos nos abrazamos sonriendo.
-¡Ah, sí! Antes de que se me olvide.
Cogí mi móvil y le enseñe la foto.
-Me ha estado siguiendo, me suena su cara, pero no se quien es… ¿Tú sabes algo?
Mi amigo estallo en carcajadas.
-¿Te ha estado siguiendo? –Dijo entre risas.- No pensaba que le había dado tan fuerte. 
- ¿Eh? –dije sin entender nada.
- A ver… ¿Cómo te explico quien es…? ¡Ah, ya se! ¿Recuerdas cuando estábamos en la guardería?
-Si… -dije sin saber a donde quería llegar.
- Los mejores amigos, Elena, Eli, Carlos y… alguien más. ¿Recuerdas?
- Si… ¿Cómo se llamaba? ¡Raúl! Éramos inseparables.
- He hay la respuesta a tu enigma. –dijo Carlos sonriendo.
-¿Qué? ¿Me estas diciendo que el chico que me persigue es Raúl? ¿El mismo Raúl que jugaba con nosotros y que se tuvo que ir? ¿El mismo que tuvo la brillante idea de tirarse por una cuesta con un patín y casi se mata? –dije sin poder creérmelo.
-Si, si y si. El mismo.
-¿Y se puede saber que hace aquí y por qué me sigue?
-A su padre lo han destinado otra vez aquí, así que este verano volverá a vivir aquí y empezara el instituto con nosotros. Yo me lo encontré un día de casualidad. Estuvimos hablando y me hablo de una chica que había visto, me enseño una foto incluso. ¡Eras tú! Se ve que le has gustado. –dijo sonriente.
-¿Yo? –dije mas sorprendida aún. - ¿Y por qué no se ha acercado a mi para hablar?
-Timidez, supongo.
-¿De verdad? ¿Timidez? Estamos hablando de un chico que cuando la profe trajo pinturas de dedos se quito la camiseta y los pantalones y se pinto el cuerpo.
-La gente cambia… y una cosa es pintarse el cuerpo y otra hablar con alguien que te gusta.
Suspiré.
-Supongo que tienes razón… ¿Si lo ves puedes decirle que no tenga miedo y me hable?
-Claro.

El resto de la tarde paso con tranquilidad. Silvia termino rindiéndose y se fue a su cuarto enfadada. Nadie dijo nada y su madre intento hacer que bajara pero ella se negó. Le contó lo que le pasaba y su madre se lo contó a la madre de Carlos y a la mía.
¡Biieeeeeeeen! Nos metimos en un lio. Nuestras madres nos regañaron por hacerle eso a la “pobre” Silvia y casi nos castigan sin salir durante una semana, pero por suerte mi padre se metió en la discusión diciendo “Son cosas de críos, ¿Por qué os metéis? Que lo solucionen ellos” Esto hizo que nuestras madres se quedaran sin palabras y en ese momento Carlos y yo adorábamos a mi padre con toda nuestra alma.
A las 2 de la mañana nos fuimos. Me iba a dar algo, ni Carlos ni yo soportábamos mas estar allí. Intentamos convencer a nuestras madres para irnos a dar una vuelta o ver una peli pero nuestro castigo fue ese no poder irnos de allí hasta que todo terminase.
Me despedí de Carlos antes de subir al coche. Durante los 10 minutos de viaje mi hermano se quedo dormido y luego no hubo forma de despertarlo. Mi padre tuvo que subirlo a su cama en brazos, en ese momento lo envidie porque yo estaba que no podía tirar de mi cuerpo.
Me puse el pijama tan rápido como pude y me metí en la cama.

Al día siguiente hasta las 12 no me desperté. No quería levantarme pero me fue imposible volver a dormir. No se por que estaba nerviosa. Habían pasado bastantes cosas ayer.
No desayune, mi madre no me dejo, yo tenía hambre. Tuve que aguantar el hambre durante 2 horas y después pude comer. La comida nunca me había sabido tan bien.
Me di una ducha después de comer y vestí. Unos pantalones cortos vaqueros, una camiseta de tirantes ancha y mis zapatillas. Me hice una cola porque hacía mucho calor.
No tenía nada que hacer el domingo por la tarde hasta que mi móvil sonó. Era Ali.
-¡Eeeeels! –escuche al otro lado del teléfono.
-¡Aliiiiiii! –grite.
-¿Puedes quedar esta tarde?
-Si, claro.
-Perfecto, ¿a las 5 en mi casa?
Mire la hora, eran las 4:30.
-Vale, allí estaré.
-Nos vemos, bye.
-Adiós.
Prepare el bolso y a las menos diez me fui a casa de Ali. Ella me estaba esperando impaciente. Me llevo hasta su cuarto y nos sentamos en su cama.
-Tengo que cortarte una cosa. –dijo emocionada.


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Buenoooo, espero que os este gustando, ya quedan muy poquitos capítulos para terminar. Me hubiera gustado hacer mas, pero estoy segura de que si lo alargaba demasiado iba a acabar dejándolo otra vez u.u Así que es pero que no os importe. 

martes, 28 de febrero de 2012

10. Comienza el plan

Se me había olvidado preguntarle a Carlos sobre aquel chico. ¡Mierda! En fin no me quedaba otra que preguntarle cuando lo viera en la fiesta de Silvia. Pero tengo que tener cuidado de que ella no vea la foto ni se entere de nada de esto porque sino hará circular algún rumor sobre mí.
Mire la hora. Ya era tarde así me despedí de Elena y me fui a dormir. El despertador sonó a las 7 de la mañana. Me dieron ganas de lanzarlo por la ventana. ¿Cómo podía a ver sido tan tonta como para no apagar el despertador? Me gire e intente dormir otro rato más. No fue mucho tiempo, a las 9:30 mi madre ya estaba gritando que si era una floja que no hacía más que dormir y tal y cual.
Medio dormida me levante y fui directamente a la cocina. Desayune con tranquilidad con mi madre dando vueltas por allí preguntando que bikini me iba a llevar a casa de Silvia.
Cuando terminé me puse el bikini y encima una camiseta de tirantes y unos pantalones cortos unas chanclas y listo. Me asee y prepare mi bolso. Ya lo tenía todo listo así que me senté en el salón con mi hermano.
Estaba viendo los dibujos. Eran bastante graciosos así que no discutí con él.
- No quiero ir a la barbacoa… -susurró.
-Yo tampoco…
-Pero tu estarás con Carlos y a lo mejor mama te deja irte por ahí, pero yo me tendré que quedar allí con Marta, Pablo y Alberto – Marta era la hermana de Silvia, era peor o igual que ella. Pablo es el hijo de otra de las amigas de mi madre, también tiene dos hermanos pequeños Jose y Damián. Y Alberto era el hijo de otra de las amigas, él era hijo único así que es un niño bastante mal criado. Los tres tienen un año menos que mi hermano.
-También estará Rubén, el hermano de Carlos –dije sin darle importancia. Mi hermano me miro sorprendido.
-¡Es verdad ya no me acordaba! – Rubén esta en la misma clase que mi hermano, se puede decir que los dos son mejores amigos. 


Casi sin darme cuenta llegaron las 11, lo que significa que era la hora de irse. Nos subimos todos en el coche, esta vez mi padre conducía. Podía ver que a él tampoco le hacía gracia ir allí. A mi padre no le gusta mucho el chicoleo.
En 10 minutos estuvimos allí. Mi madre toco al timbre. Rápidamente la puerta se abrió y apareció Silvia sonriente. Cuando nos vio perdió un poco la sonrisa pero intento mantenerse igual de sonriente.
-Pasad, mi madre esta en la cocina –dijo.
Yo entré la última. Me lanzo una mirada cargada de odio y yo se la devolví.
Espere pacientemente… a quien quiero engañar estaba desesperada por que llegara Carlos de una vez. A las 12 llego por fin.
Silvia salió disparada hacía la puerta. Si se pegaba a él ahora no lo soltaría en todo el día. Salí corriendo yo también hacia la puerta. Llegue justo a tiempo, acababa de abrir.
Me situé al lado de ella y salude a los padres de Carlos y a su hermano.
-Hola Carlos… -dijo en un tono ¿sensual? Supongo que era eso lo que pretendía aunque no le salio muy bien.
-Hola –dijo Carlos sin ni siquiera mirarla. Presto toda su atención en mí y asintió levemente.
Esa era mi señal. Empieza el espectáculo.
-¡Carloooooooooooos! –grite lanzándome hacía él para abrazarlo.
-¡Eliiiiiiiiiiiiiiiiiiiii! –grito haciendo lo mismo que yo.
Los dos nos abrazamos con fuerza diciendo cosas como “ooh, te he echado de menos” “Por fin llegas” “Te quiero tanto”.
Silvia se fue de allí enfurruñada y cuando ya nos vio nos soltamos y empezamos a reírnos. Habíamos conseguido con éxito lo que queríamos.
Nos fuimos a la parte de atrás del jardín. Ya había llegado todo el mundo así que las madres empezaron a preparar la comida mientras los padres hablaban sentados en la parte donde daba la sombra. Los niños estaban el la piscina. Ni rastro de Silvia.
-¿Dónde estará…? –no me dio tiempo a preguntar Silvia a apareció con un bikini que le quedaba de escándalo.
-¿Vamos a la piscina Carlos?
Carlos mi miro.
-¿Vamos?
-Claro.
Entre en la casa y me quite la ropa en el baño. Cuando salí Carlos ya me estaba esperando. Corrimos hacía la piscina. Nos quedamos en el borde, los niños se quedaron mirándonos.
-¡Lanzaros ya u os echo agua! –grito uno de ellos. Les lance una mirada asesina.
-Quien me eche agua no sale vivo de aquí. –todos se rieron. Mi hermano negó con la cabeza.
-Lo dice totalmente en serio.
Todos dejaron de reírse y se alejaron todo lo que pudieron de mi.
-3…2…1… ¡ya! –dijo Carlos.
Salté y el se quedo en el bordillo riéndose. Le lance una mirada asesina.
-Salta ya o te empujo yo –dije.
-No eres capaz. –me saco la lengua.
Salí de la piscina lo más rápido posible y lo perseguí. Los dos nos lo estábamos pasando realmente bien. Hasta que Silvia hizo otro de sus intentos.
Por su culpa nuestra carrera se vio interrumpida, ya que cogió a mi amigo por la muñeca y tiro de él hacía ella.
-¿Nos tiramos juntos?
-Emmm… es que estaba en medio de una persecución, luego si quieres…
-Pero…
-Gracias por entenderlo –dijo Carlos soltándose de su agarre.
Se acerco a mí con mala cara.
-Por poco, saltemos ya.
-Vale, pero los dos ¿Eh?
Asintió. Los dos nos tiramos a la piscina y estuvimos haciendo el tonto hasta que llego la hora de comer.
Medio empapados nos sentamos en las sillas de plástico. Buscamos el mejor sitio para que Silvia no tuviera la oportunidad de sentarse al lado de Carlos.
Comimos entre risas y después Carlos trajo su cámara de fotos y nos echamos fotos por todos lados. Cuando nos cansamos nos sentamos en las hamacas.
-He estado pensando durante toda la noche… y he llegado a una conclusión –dijo.

lunes, 27 de febrero de 2012

9. Alice

Después de estar hablando con Carlos me dirigí directamente a casa de Alice. Él me miraba desde la ventana para comprobar que todo iba bien. Lo que tenía que hacer era sencillo, llamaba a la puerta, saludaba y preguntaba por Alice. Le decía que vivía aquí cerca y empezaba a hacerme su amiga. Después de eso solo tenía que averiguar cosas. Llame a la puerta. Abrió su madre. Una mujer algo bajita, con el pelo castaño y con los ojos azules.
-         Buenas tardes, señora.- dije educadamente.- Me he enterado de que son nuevos en el barrio y que tienen una hija de mi edad, me gustaría presentarme e intentar ser su amiga, así no se sentirá tan sola.- sonreí. No pensaba que se me diera tan bien esto, tal vez debería ser actriz.
-         Claro, pasa.- me sonrió también.- Esta en su cuarto, segunda puerta a la izquierda.
Subí despacio. Antes de llamar a la puerta del cuarto respire hondo. Estaba a punto de llamar cuando una chica rubia de ojos azules abrió la puerta. Alice. Era muy guapa, eso es lo que le gusta a Carlos. Me miro sorprendida y luego hablo con un acento ingles muy marcado.
-         ¿Quién eres?
-         Soy, Elisabeth, pero puedes llamarme Eli, me he enterado de que eres nueva en el barrio y he venido a presentarte.
Me examino de nuevo con la mirada. Miro atrás, a la ventana creo. Me fije y vi el cuarto de Carlos. ¿Nos había visto y sabe quien soy? No puede ser.
-         Se quien eres, pasa, has venido por tu amigo… como se llama… Car… ¡Carlos!- esta vez el acento no era tan marcado, pero se notaba claramente que era inglesa. Estaba muy sorprendida, ¿cómo lo podía ella saber? Se dio cuenta de mi expresión y añadió.- Ven, entra.
Entre detrás de ella. Aun había algunas cajas por la habitación. Se sentó a los pies de la cama y me hizo un gesto para que me sentara a su lado.
-         Veras… se que has venido para conocerme y tal y para saber como soy para decírselo a tu amigo para ver si soy como él quiere o algo así… - suspiro y me miro muy seria.- Quiero que le digas a ese chico que aunque es muy majo y me cae muy bien solo podemos ser amigos, dile que siga con su vida… - no dije nada pero asentí. Carlos se iba a llevar una gran decepción pero no podía hacer nada más.
-         Está bien, se lo diré.- mire a otro lado y examine la habitación. Por curiosidad. Se que soy muy cotilla pero no lo puedo evitar.
-         Gracias.- lo dijo tan bajo que me costo oírlo y eso que esta a su lado.
Seguí mirando la habitación, a ella no pareció importarle. Encima de su mesita había un CD. Me fije bien y me di cuenta de que era el disco de Paramore, mi grupo favorito.
-¿Te gusta Paramore? – pregunte sonriendo.
- Si… es mi grupo favorito.- sonreí aun más.
- ¡También es mi grupo favorito!
Estuvimos toda la tarde hablando música y de otras cosas. Al parecer teníamos bastantes cosas en común. Creo que nos haremos muy buenas amigas después de todo. Cuando mire la hora eran las siete. Se había pasado el tiempo tan rápido. Me despedí de Ali, así la llamo yo, ella me llama Els.
        
Fui directamente a casa de Carlos. Él me estaba esperando impaciente. No hizo falta que entrara en su casa, me hizo un interrogatorio nada más abrirme la puerta.
- Para, para, para. Tranquilo.- me miraba sonriente, no quería decirle lo que me había dicho pero no le iba a mentir. Suspire.- Lo que me ha dicho es que eres muy majo y le caes muy bien pero… - su expresión cambio nada mas decir pero…- dice que solo podes ser amigos…
En su expresión pude ver la gran decepción que se había llevado. Se sentó en el suelo mirando al suelo. Me sentía fatal por él… Tal vez no se lo tenia que a ver dicho tan de sopetón… Pero ahora ya no lo puedo solucionar… Me senté a su lado.
-         ¡Ei! No te deprimas por eso.- me miro como si estuviera loca por restarle importancia al asunto.- Tienes una novia que te quiere y amigos que te apoyan. No necesitas que ella sea algo más.
-         Eso no te lo discuto… todavía que dan dos cosas por solucionar.- lo mire sin comprender y él continuo.- 1ª Aunque estoy seguro de que quiero a Cris con toda mi alma y todo eso, no estoy seguro de que yo me merezca una chica como ella y 2ª cosa, ¿estas segura de que ella todavía me quiere? Es decir después de todo lo que ha pasado no puede que ella también haya cambiado de opinión.
Le lance una mirada asesina y le di una colleja.
-         Solo te diré una cosa, eres ¡T-O-N-T-O!- me levante y me fui, pero antes de llegar a mi casa recibí un mensaje de Carlos que decía. << Si, ya se que soy tonto, pero ayúdame, averigua cosas, como si Cris todavía me quiere y todo eso. J >> Suspire. Le ayudaría, eso esta claro pero mañana no veré a Cris así que no descubriré nada.

Llegue a casa cansada. La casa de Carlos estaba cerca pero yo estaba cansada. Eran las 10 y no tenia sueño. Estaba cenando un sándwich mientras hablaba con Elena por tuenti. No estaba prestando mucha atención ni de la conversación, ni de la tele, ni de mi madre que estaba regañando a mi hermano.
Estaba como en una nube de pensamientos. Habían pasado tantas cosas en los últimos días. Algunas buenas, otras raras, otras no tan bueno o mejor dicho malas. He hecho una nueva amiga Ali, una chica muy simpática y guapa, cuando el curso que viene entre en el instituto todos los chicos van a querer estar con ella, también fui de compras con Elena, esas cosas son buenas y me han ayudado a despejar la mente. Cris y yo habíamos tenido sueños que parecían tener relación, eso era raro. Carlos y Cris no pasaban su mejor momento, un tío me estaba acosando por así decirlo, eso era malo.
De las cosas buenas no me tengo que preocupar, las raras están en mi cabeza, pero no consigo averiguar que quiere decir…, y las malas, las tengo que solucionar ya. El verano esta a la vuelta de la esquina y no quiero preocupaciones, solo pasarlo bien, ir de fiesta, salir con mis amigas, ir de compras, dormir y vaguear todo lo que pueda. Las notas van a ser muy buena así que me merezco eso y ¡más!
Me di cuanta de que mi hermano me miraba con cara rara. Creo que hoy estaba más reflexiva de la cuenta y se ha dado cuenta. Intente no prestarle atención y seguir a lo mío, pero notar que me estaba mirando de esa forma me intimidaba. Me gire y aun me estaba mirando fijamente.
-¿Qué? – dije ya sin poder aguantar mas su mirada.
- Nada, nada, que estas pensando… ¿No te duele la cabeza?- típico de él, pero paso de pelearme otra vez.
-Já já.- volví a mi mirar la pantalla del ordenador, sin prestarle atención. No merecía la pena que empezáramos a pelear. Ya tengo demasiadas cosas en la cabeza para que ahora me castiguen por su culpa.
Seguí en mi nube de pensamientos cuando ¡Zas! Me acorde de algo muy importante.

8. Planes y respuestas

El resto del día fue normal y tranquilo. Cris no se preocupo por Carlos y estuvo feliz toda la mañana. Elena y yo estuvimos toda la mañana de cachondeo y riéndonos sin parar. Sara también se reía, pero menos. Patricia nos miraba con mala cara. Estaba claramente enfadada. Elena y yo intentamos averiguar que le pasaba pero casi nos come. Hoy toca ignorar a Patri, lo siento por ella pero se pone muy agresiva cuando esta enfadada.
El tiempo en el instituto se me paso muy rápido. No me había  preocupado de nada en toda la mañana y gracias a Elena me había estado riendo por nada. No quería volver a casa por que sabía que me iba a encontrar con Alex. Se que yo también tuve parte de culpa y que no debería a verle chillado como lo hice anoche, pero estaba muy enfada por su culpa y él ya sabe lo que pasa cuando me hace enfadar.
Intente aprovechar al máximo el camino de vuelta con Elena y Cris. Íbamos haciendo el tonto por la calle y la gente nos miraba raro. Pero a nosotras nos daba igual, somos así de locas.
Pero llego el momento de entrar en casa. Hice tripas corazón y entré. Alex estaba en el salón viendo la tele. Cambio de canal con el mando lo que significa que mi madre compro uno nuevo. Entre en la cocina, en mi sitio ya estaba puesto mi plato de espaguetis. Mientras comía hable con mi madre de cosas del instituto.
-         ¿Te han mandado deberes?- siempre me preguntaba cuando llegaba.
-         No, ya mismo nos dan las notas y ya hemos hecho los exames finales así no tengo nada que hacer.  
-         Vale.
Cuando acabe de comer, me lave los dientes y fui al salón. Alex me miro y cogió el mando.
-No pensaba quitártelo, pero tu a tu rollo. – me lanzo una mira asesina pero al no obtener respuesta, sonrió como un angelito.
-Por si acaso.- mi hermano es raro esta enfadado y al 2 segundos como si nada.
Me fui a mi cuarto, no estaba cansada pero me tumbe en la cama y cerré los ojos. El sonido de mi móvil me despertó. Mire la hora, eran las 4 y cuarto, no había dormido a penas. Cogí el teléfono sin mirar quien llamaba.
-¿Diga?
- Eli, soy yo, Carlos. Necesito que vengas urgentemente a mi casa, por favor.- si aun estaba algo dormida eso me despertó. Normalmente Carlos no llamaba diciendo que me necesitaba urgentemente, así que debe de ser bastante importante.
- ¿Qué ha pasado?
- Ven y te lo explicare todo.- note algo raro en su voz.
- Esta bien, voy para allá.- colgué, cogí mi bolso y me fui corriendo. Antes de salir por la puerta dije <<me voy>>, mi madre lo único que dijo fue <<no vuelvas tarde>>. La casa de Carlos esta cerca de la mía así que apenas tarde en llegar. Toque el timbre. En seguida me abrió Carlos. Iba en chándal y tenia el pelo despeinado. Me agarro de la muñeca y tiro de mí hacia dentro. Cerró la puerta, no sin antes mirar a los dos lados de la calle. No dije nada hasta que llegamos a su cuarto.
- ¡Por Dios Carlos! ¿A que viene tanto secretismo?- dije nada mas cerrar la puerta de la habitación.
- ¡Shhh! No grites tanto.- se sentó en el suelo y me hizo una seña para que me sentara a su lado.- Vale, ¿mañana que día de la semana es?
¿En serio eso era lo que me quería preguntar? ¿Es una broma no? Lo mire unos segundos, estaba totalmente serio. Esto no iba en broma. Suspire
-         Sábado, pero no entiendo nada.- Él suspiro y dijo algo en voz baja que no pude oír bien, creo que dijo impaciente.
-         ¿Y mañana que va a pasar?
-         Pues es la barbacoa esa en casa de Silvia.- no entiendo por que pero el sonrió triunfante. Y no se por que pero esa sonrisa hizo que lo entendiera todo. En una palabra Silvia.
-         Como tú ya sabes, ella te odia a muerte por que tú eres mi amiga y ella no lo es. Así que estará todo el rato a mi lado, intentando convencerme de que ella es mejor que Cris, y de que no debería tener amigas como tú. Lo que quiero que hagas es que no te separes de mí, no quiero darle la oportunidad de que se acerque a mí.-  Pensé unos segundos, el plan de Carlos era bueno pero no iba a funcionar del todo.
-         Es una buena idea pero no creo que Silvia se detenga por que yo este a tu lado.
-         De eso se trata, esta vez tu odio debe de ser el doble que el de siempre no puedes dejar que ella se hacer que ni a ti ni a mi.- me quede pensando, al verme Carlos puso ojos de cachorrito. Sabe que no me puedo resistir a esa mirada. Suspire.
-         Esta bien, te ayudare… pero antes quiero hablar contigo de una cosa.- me puse muy seria y él también.
-         Dime.- se lo tenía que decir ya. Yo no podía esperar a mañana y este era un buen momento.
-         No me voy a enrollar. Solo quiero que me digas que te pasa con Cris. Hace unas semanas era la chica de tu vida y ahora ya no estas tan seguro.- él agacho la cabeza.
-         Te lo explicare, pero no se lo digas a Cris, no quiero preocuparla mas, además nada es seguro todavía.- ¿Qué no era seguro? ¿Qué pasaba?- Veras hace unos días se ha mudado a la casa de al lado una chica, se llama Alice, su padre es ingles pero su madre es de aquí. Van a pasar aquí las vacaciones.- estaba totalmente bloqueada no podía decir nada aunque quisiera. Él hizo una pausa y continuo al ver que yo no decía nada.- Cuando la conocí sentí algo por ella, pero sigo queriendo a Cris… no se que hacer.- miro al suelo y después de unos segundos me miro a los ojos.- Eli, me tienes que ayudar, eres mi amiga, tu me conoces muy bien… ayúdame Eli.- su voz se fue apagando mientras terminaba de hablar y volvió a mirar el suelo.
Me levante y me coloque junto a él de cuclillas. Puse mi mano en su espalda para tranquilizarle.
-         Siempre, que me necesites voy a ayudarte, solo dímelo y te ayudare. Eres mi mejor amigo.- me miro y le sonreí. Me puse de pie.- Bueno, ¿que quieres que haga para ayudarte?- Se levanto y se puso a mi lado, sonrió feliz.
-         Quiero que vayas a cada de Alice, te hagas su amiga y me digas que te parece.- un plan loco mas de Carlos, pero bueno es mi amigo y lo haré, además de no tener nada mejor que hacer. Me miro serio.- Pero no me mientas para que no deje a Cris.- Me puse muy seria. ¿De verdad piensa que le voy a mentir?
-         Yo nunca, nunca haría eso.

sábado, 25 de febrero de 2012

7. ¡Le odio!

-Ya pero y si se parece a alguien que conocemos o mejor dicho conocíamos o hemos visto.- Hay tenía razón… estaba asustada. ¿Si de verdad ese tío era un violador por que me seguía a mí? Yo no era gran cosa, no tenía un cuerpazo como las modelos de las revistas pero ¿quién tiene un cuerpo así aparte de ellas? Y tampoco era guapa, pelo castaño claro, ojos marrones nariz recta y pequeña y de altura media. Tampoco tenía demasiado dinero, mejor dicho no tenía dinero. Así que qué ha visto en mí para “acosarme”.
         Elena noto que estaba asustada y se asusto más. Debió pensar que si yo estaba asustada todo estaba perdido. Si yo no era valiente, ¿quién lo sería? Respire hondo y deje de pensar en eso.
-Vale en eso tienes razón, pero no tiene porque ser así. No te va a hacer nada, solo me sigue a mí.- Asintió pero en su cara seguía viendo miedo. Sonreí para tranquilizarla.- No te preocupes, tonti ya veras como no es nada.
         -Vale…- miro su reloj- ¿Ya es tan tarde? – Miramos las dos el cielo, estaba oscuro y las farolas estaban encendidas. Había anochecido y no me había dado cuenta. - ¡Diiiooos! Mi madre me va a matar. Son las 10 y media. Le dije que como muy tarde llegaría a las 10.
         - Voy a llamar a mi madre.- Saque el móvil y marque rápidamente el número. Sonó tres veces antes de que me lo cogiera.- ¿Mama?
         - Si soy yo. ¿Quieres que vaya a por vosotras?
         - Si y por favor ven rápido.
         - Vale, os recojo en la parada del autobús, no tardare mucho así que daros prisa. Adiós. – Me colgó, guarde el móvil y me levante y cogí mis cosas. Elena hizo lo mismo.
         - ¿Dónde nos recoge tu madre? – dijo mientras que andábamos.
         - En la parada del autobús, suerte que no estamos muy lejos.
        
No tardamos mucho en llegar unos 7 minutos pero mi madre ya estaba allí cuando llegamos. No sabía como había llegado tan rápido… era extraño, ¡ni que tuviéramos un supercoche!
En el trayecto nadie dijo nada. Tampoco me importo mucho, porque el silencio no era incomodo, se estaba bien así. La música estaba puesta, aunque yo no le estaba prestando atención. Preste un poco de atención y me di cuenta de que Elena estaba tarareando la canción.

Paramos en la plaza y Elena se bajo y cogió sus bolsas pero al ser de noche le dije que sería mejor que la acompañara a casa así su madre no le regañaría tanto, así que yo también baje y me dirigí a su casa.
Nos abrió la puerta su madre, parecía algo enfadada pero aun así sonreía. Miro a su hija y luego me miro a mí.
- Gracias por acompañar a Elena, no hacía falta.- me dijo con una sonrisa. Su madre siempre esta sonriendo es muy positiva, sin embargo Elena es negativa.
- De nada.- Elena entró y su madre se fue de la entrada.
- Uff no me a regañado… aun.- Soltó una risita.- Adiós y gracias.
Me gire y volví al coche. Escuche cerrarse la puerta detrás de mí. Cuando entre en el coche note el cambio de temperatura. El coche rugió al arrancar el motor. En 5 minutos estuvimos en casa.
No tenia ganas de cenar, así que me duche y me puse mi pijama calentito y me senté en el sofá. Puse la tele pero entonces llego mi hermano y como no, me quito el mando y puso lo que el quería ver.
-¡Eh! ¡Dame eso! Yo estaba primero.- dije enfadada.
-Me da igual ahora lo tengo yo.- Me saco la lengua y siguió mirando la tele.
-¡Que me lo des!- me levante y agarre el mando. Los dos empezamos a tirar de él y a chillarnos. Los dos soltamos a la vez el mando y paso lo que pasa siempre en las películas, el mando se callo al suelo. Los dos nos quedamos quietos con la boca abierta.
Cogí corriendo el mando y apunte a la tele. Alex cruzo los dedos y empezó a decir “Por favor, por favor que funcione, que funcione” una y otra vez. Pero eso no sirvió de nada, el mando estaba roto. Y para mejorar la situación llego mi madre y me pidió el mando, se dio cuenta de que no funcionaba y nos miro enfadada.
- ¿Qué habéis hecho?
- ¡Nada!- gritamos los dos a la vez.
- Yo no llamaría a esto nada. Habéis roto el mando. Ya os podéis ir a la cama.- dejo el mando encima de la mesa y se levanto para cambiar.
- Pero…- empezamos a decir otra vez a la vez.
- Pero nada- nos fulmino con la mirada y los dos nos fuimos a nuestros cuartos.
Ni siquiera mire a Alex cuando subimos. El tenía la culpa de lo que había pasado. Y ahora yo también tengo que cargar con la culpa. ¡Por que tiene que ser tan…tan…tan como es! No lo entiendo, ¿no podía ser un niño normal, tranquilo, que se porte bien con su hermana?
Cuando llegamos a nuestros cuartos me miro enfadado y susurro “La culpa es tuya, te odio” No se como no rompí el como de la puerta por que lo estaba apretando con todas mis fuerzas.
-Perdona que te diga, pero lo culpa a sido tuya, como siempre. Si estoy viendo yo la tele pues te aguantas y punto. Pero no tú tienes que coger y quitarme el mando. Y si alguien odia aquí a alguien soy yo a ti y punto.- dije muy enfada. Él me miro arrepentido y se fue a su cuarto. Tal vez me he pasado un poco… Bueno es igual en unos minutos se le olvidara.
         Cogí una revista y empecé a leerla sin prestarle mucha atención. Mire el reloj eran las 12:00 y yo estaba muy cansada. Deje la revista encima de la mesita de noche y apague la luz. Al momento ya estaba dormida.

         El despertador sonó a las 7:00, pero hasta las 7:15 no me levante. Me duche y me vestí con lo primero que pille. Desayune, me lave los dientes y la cara y me peine. Ya eran las 8:00 así que me fui al instituto.
         Esta vez la calle estaba como siempre por lo que tuve tiempo para pensar. Mañana vería a Carlos y esa parte estaría solucionada y lo del tío que me sigue también. Elena me contara si su madre le regaño o no al final. Cris me dirá como ha empezado el día, hoy no he tenido ningún presentimiento así espero que todo valla bien. Sara y Patricia a lo mejor me cuentan algo, según si les paso ayer algo. Y bueno Irene… con ella no tengo tanta relación, ella no me contara nada.
         Llegué antes de lo que me esperaba. Fuera no había nadie así que entre. Allí me espera Elena. Vino hasta mí dando pequeños saltitos, eso significaba que estaba feliz.
-         Por lo que veo, tu madre no te regaño al final, ¿no? – le pregunte.
-         ¡Pues no!- me respondió sonriente.- Me pregunto que me había comprado y ya esta.
-         Uff, pues menos mal.- dije sonriendo.
-         ¡Pues ya ves! Tenemos que repetir.- dijo
-         Cuando quieras.- le sonreí.
Entonces llego Cris, para mi sorpresa sonriendo.
-         ¡Por fin vienes un día feliz!- le dije.
-         ¡Claro! No ves que hoy hablas con Carlos por fin.- dijo con una sonrisa. ¡O no! Pobrecita, la voy a enfadar o entristecer. ¿Y ahora que hago yo?
-         Eh… esto…hay una cosa sobre eso…- dije casi en un susurro.
-         Dime.- respondió ella con cara de preocupación.
-         Pues veras…resulta que hasta mañana no veo a Carlos y no le podré preguntar.- dije aun mas bajo. Cris no dijo nada. La miré, su rostro era inexpresivo.
-         Vale…hoy también estaré intrigada… pero en fin que le voy a hacer ¿no?- suspiro y miro al suelo.
No te pongas a si… ya veras que al final no va a ser nada malo.- dije intentando animarla. Ella asintió y sonrió.