sábado, 12 de marzo de 2011

4. Fuera la negatividad

-Claro que si, pero como has dicho lo de con lo que a pasado ahora pues ya me pensaba yo que pasaba algo más…- uuff, menos mal, era eso ya me esperaba la peor. Ahora estaba más tranquila. Ese pequeño, gran, problema estaba prácticamente arreglado o en proceso para solucionarlo. No había nada de lo que preocuparse. Y si lo digo yo con más razón porque yo siempre acababa teniendo razón (a veces no. No soy perfecta, pero ¿y quien lo es?)
-¿Y como se supone que va a solucionar ese problema? Según ella si lo pierde se muere.
-Bueno… tenemos un “plan”…- no le dije nada más. Si quería más información que le pregunte a ella.
-¿Y cual es el plan si se puede saber?- la mire y creo que mi expresión lo decía todo porque no me hizo falta hablar.- ¿Qué le pregunte a ella? ¿No es eso?
Asentí.
Patricia se levanto y se fue al lado de Cris. Las dos se alejaron un poco y empezaron a hablar. Me acerque a Elena para hablar con ella.
-¿A que hora quieres quedar? –le pregunte. Giro la cabeza y sonrió.
-Pues a las 5 en la plaza. ¿Tu madre nos podría llevar? Es que la mía no me puede llevar y ya sabes que no me gustan demasiado los autobuses. – Desde que casi se mata en un autobús Elena prefiere evitarlos siempre que pueda. Yo creo que hace bien. Mejor prevenir que curar ¿no?
-Vale a las 5 en la plaza. Pues no lo se le preguntare y luego te llamo y te lo digo. – Asintió. Patricia regreso a mi lado.
- No creo que funcione el “plan”.- Odio cuando lo suelta todo pero bueno en este caso mejor que lo diga y no se calle…
-¿Por qué?
-¿De verdad crees que Carlos te va a hacer caso?
-No, la verdad es que no. Pero si me contara lo que le pasa y me pedirá ayuda.- Suspiró. Que piense lo que quiera yo sabía que todo iba a salir bien de una forma o de otra y ella no me iba hacer pensar otra cosa.
El timbre sonó. ¿Ya han pasado 15 minutos? En fin que le voy a hacer…bueno si que puedo hacer algo, aun que no creo que sea lo mejor. Entre con Elena y Sara y me fui a la puerta de la clase de música. El profesor no tardo en llegar, así que pronto estuve sentada con Elena en nuestros respectivos sitios.
<<Ya solo quedan cuatro clases para irme a mi casa y tres para hablar con Carlos>> Pensé para mis adentros.

Las tres clases siguientes pasaron volando apenas me di cuanta de que habían pasado 3 horas. Supongo que también fueron aburridas las explicaciones, no lo se no atendí a ninguna de ella… luego tendré que estudiar en casa, por desgracia. Y lo más curioso tampoco recuerdo haber hablado con alguien en alguna de ellas, ni con mis amigas, ni con los profesores… ni siquiera hable en el recreo. <<Que extraño…>> Pensé. Tenía demasiadas cosas en la cabeza hasta para pensar más de 2 palabras seguidas.
Entre en la clase en silencio mientras todos entraban… bueno como suelen entrar siempre a una clase, gritando, jugando… y algunos llegando tarde con alguna excusa. Apuesto lo que sea a que el profesor estaba deseando que por una vez entráramos tranquilos. <<Un sueño imposible>> pensé. Si piensa que algún día su sueño (o al menos ese) se va a cumplir lo lleva claro. ¡Como si no conociese a la gente de la clase!
Me senté en mi sitio y mire al sitio vació que había al lado del mío. Carlos no había llegado a clase todavía, seguro que llegaba tarde. El profesor empezó a pasar lista y Carlos no llegaba, pronto el profesor diría su nombre.
- Carlos Martínez – no obtuvo respuesta alguna- ¡Carlos Martínez! – gritó de nuevo, esta vez Rafa, un amigo de Carlos, respondió a la llamada del profesor.
- No esta, se ha ido… le dolía la barriga.- el profesor le puso falta y continuo pasando lista.
<<Genial, ahora ya no podía contarle nada de lo que pasaba>> pensé furiosa. Tendría que buscar otro momento para contárselo… el problema era ¿en que momento? << ¡Es que por una vez no puede pasar algo sin que las cosas se compliquen!>> volví a pensar furiosa.
Estaba muy enfadada no se como aguante el resto de la clase calladita y sin molestar. Normalmente cuando me enfado no hay quien me aguante y pago lo que me pasa con los de mi alrededor (algo que detesto en mi). Supongo que esta vez este enfado era diferente, un enfado tonto y sin motivo, por lo que al cabo de unos minutos no recordaba ni que me había enfadado.
La clase se me hizo muy pesada y creo que conseguí entender algo de lo que el profesor explico, pero tampoco es que me enterara de mucho. Si quería aprobar iba a tener que estudiar mucho.
El timbre sonó. Me levante como un zombi recogí mis cosas y me fui a la siguiente clase sin mirar hacía atrás. Caminaba por el pasillo en solitario cuando alguien me agarro el brazo y me sobresalte. Despacio mire hacia atrás y me tranquilice.
- ¡Tía estas loca! ¿Qué quieres que me de un ataque? – mire a Cris a los ojos intentando parecer furiosa. Pero al parecer mi intento fue todo un fracaso.
- Lo siento, pero que quieres que hiciese, saliste dispara de clase… ¿Qué te pasaba? - ¿Cómo se había dado cuenta de que me pasaba algo? Definitivamente esta chica tenía algún poder secreto y no lo quería reconocer.
 - Estaba enfadada porque como Carlos no estaba no he podido contarle nada… a sido un enfado tonto… - dije intentando desviar la mirada.
- Muy tonto – dijo continuando mi frase.- No quiero volver a verte así por tonterías como esas, si no se lo has podido decir hoy ya se lo dirás mañana… ya sabes que yo no te voy a meter prisa. – La mire con los ojos como platos. Parecía mi madre. Quien lo diría Cris comportándose como un adulto. No daba crédito a lo que veía.
- Cri… Cris… - apenas podía pronunciar su nombre - ¡tía pareces mi madre! Eso si, tienes razón, gracias por preocuparte por mi tanto.
- ¡Oooh! ¡No hay de que Eli! Eres mi mejor amiga para eso estoy aquí ¿no? – nos abrazamos riendo. Nos dimos cuenta de que llegábamos tarde y corrimos a la última clase. Cuando entramos todavía se estaba sentando algunos niños. Al parecer no habíamos tardado tanto.
El profesor no llegaba, estuvimos esperándolo un buen rato, pero eso a nadie le importaba, eso significaba que no había ningún profesor en la clase y que podíamos hacer lo que quisiéramos siempre que no nos pillasen.
Al cabo de un buen rato llego el profesor de guardia. Tuvimos suerte porque Rafa pasó por la puerta y lo vio venir y pudimos sentarnos cada uno en nuestro sitio sin hacer ruido. El profesor nos dijo que no teníamos clase porque el profesor que nos tocaba había faltado. Nos llevaron a la puerta y empezaron a pasar lista.
Los que estaban al final (como es mi caso) estábamos desesperados por que estaban pasando lista muy despacio, pero por fin llego nuestro turno y nos pudimos marchar con todos.
Cris y Elena me esperaron fuera ya que vivíamos más o menos cerca. Caminábamos despacio no teníamos demasiada prisa, cuanto mas tarde viese la cara de mi hermano mejor. Lo malo es que ninguna hablaba y el silencio estaba haciendo que la situación fuera incomoda para todas.

1 comentario:

  1. Creo que no es nninguna cohincidencia el sueño de Eli, el de Cris, la falta de Carlos porque le dolia la tripa, tiene alguna relacion no?

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