viernes, 18 de marzo de 2011

5. Llamadas

Elena fue la que rompió el silencio.
-Yo me tengo que ir por aquí chicas. Mañana nos vemos – se despidió diciendo adiós con la mano, nosotras la despedimos y ella comenzó a andar. Se paro en seco y giro sobre sus talones – Luego me llamas y me dices si tu madre nos puede llevar a comprar.
Asentí y empezó a andar otra vez. Cris y yo nos quedamos solas y comenzamos a andar. Volví a tener la sensación que tuve por la mañana de que alguien me seguía. Me estremecí ante el hecho de que lo que nos siguiera nos pudiera atacar. Cris me miro.
-¿Qué te pasa?
- Tengo la misma sensación que esta mañana – mire a mí alrededor.
-¿Qué sensación?- Cris me miro fijamente a los ojos.
-Que alguien…o algo nos sigue… y tengo la sensación de que es… peligroso…- me costaba hablar.
-¿Esta mañana sentiste que algo o alguien te seguía?- lo dijo como si nada aunque se veía que estaba preocupada y miraba a todas partes. Asentí y ella se estremeció.
-Vamos – dijo mientras me agarraba el brazo y comenzábamos a correr. Llegamos al lugar donde teníamos que separarnos. Las dos estábamos muy asustadas y estar solas no era una idea que nos gustase en ese momento. Nos abrazamos temiendo lo peor (a veces pienso que somos demasiado teatreras) y las dos corrimos cada una por su camino sin detenernos a mirar atrás.
Llegue a casa sin aliento, un poco mas y me ahogaba allí mismo. Mire a mi alrededor y entonces ví algo o mejor dicho alguien detrás de uno de los coches aparcados enfrente de mi casa. Era un chico rubio y de ojos azules. Su cara me recordaba a alguien pero no sabia a quien. No podía apartar la vista de él y tampoco podía moverme. Metí la mano en el bolsillo el pantalón y saque mi móvil. Le hice una foto disimuladamente para luego enseñársela a mis amigas a ver si ellas sabían quien era.  
Volví a mirarlo mientras metía la mano en el bolsillo pequeño de la mochila para sacar las llaves. Me gire lentamente, cuando estaba completamente de espaldas a él note su mira fija en mi. Abrí la puerta rápidamente. Entre y cerré la puerta intentando no dar un portazo.
-¡Ya he llegado! – grite. Mi madre asomo la cabeza  por la puerta de la cocina.
-¿Tan pronto?- dijo dulcemente.
-El profesor que nos daba clase falto a última hora- solté la mochila en el suelo. - ¿Y Alex? – Alex es el mounstruito de mi hermano pequeño.
- Aun no ha llegado. – Miró su reloj y añadió. – Pero debe de estar a punto de llegar.
Me fui al salón a disfrutar del tiempo sin mi hermano. Me senté en el sofá y encendí la tele y me puse a ver el primer canal que salio. No le preste ninguna atención, saqué el móvil y me puse a ver la foto de aquel chico que me seguía.
Mientras miraba la foto me di cuenta de que aquel chico era mono. ¿Me estaba empezando a gustar? ¡Imposible! Me había estado siguiendo y había hecho que casi me muera de un susto. No podía gustarme, ni siquiera sabía quien era. Me fije en sus ojos azules que me hipnotizaron.
- ¡Eli! ¡Eli! – volví en mi escuchando gritar mi nombre a Alex. Me gire hacía el enfadada.
- ¡Que quieres! – no me hizo caso y miro él móvil. Rápidamente lo tape para que no viera la foto.
-¿Quién es ese? – no sabía que decirle. Tenía que pensar algo rápido. No se me ocurría nada y Alex se estaba dando cuenta de que no le decía nada porque le estaba intentando ocultar algo. Aunque en realidad el seguía esperando mi respuesta sin entender demasiado bien lo que pasa, aun así no tardaría mucho en darse cuenta. << He dicho que necesitaba pensar algo rápido. No me estas ayudando mucho ¿sabes? >> Me dije a mi misma. Abrí la boca y él presto atención.
-Es…bueno ya sabes…el famoso…el famoso…supermodelo Eric…es…es ingles por eso se llama Eric…y todas las chicas de mi edad estamos loquitas por él.- dudo un segundo pero luego se lo creyó todo. Si es que yo soy una  crack.
- A veces no se para que pregunto. – suspiró y se fue a la cocina. Antes de llegar a la puerta de la cocina se giro- Mama dice que la comida ya esta, así que ve ya a la cocina.
Asentí. Me levante y me guarde el móvil en el bolsillo. Fui a la cocina y comí sin saborear la comida. Nadie dijo nada y la verdad es que me vino bien porque no tenía ganas de hablar. El tiempo pasó rápido y pronto me pude ir  a mi cuarto a pensar.
¿A quien le podía preguntar sobre ese chico? A Cris no podía preguntarle, ella solo llevaba aquí unos años así que no creo que sepa quien es. A lo mejor Elena sabe quien es, ella lleva conmigo desde que íbamos a la guardería lo mas seguro es que sepa quien es, pero si no lo sabe ¿a quién le pregunto? A ver ¿quien lleva conmigo desde que era pequeña? Su nombre apareció de golpe en mi cabeza: Carlos. Él también lleva conmigo prácticamente que nací. El nació un día antes que yo en el mismo hospital y nuestras madres estuvieron ingresadas en habitaciones cercanas. Bien pues ya estaba todo decidido. Mañana seguramente Carlos ira a clase así que podría hablar con él sobre lo de Cris y también sobre lo de ese chico si es que Elena no sabe quien es. En ese momento recordé que tenía que llamar a Elena para decirle si mi madre podía llevarnos a comprar. Baje las escaleras de dos en dos y entre en la cocina rápidamente. Eche un vistazo rápido pero allí no estaba. Corrí al salón. Estaba sentada viendo la tele.
-Mama, ¿nos puedes llevar hoy a Elena y a mí a comprar?- pregunte mientras me sentaba en el otro sofá.
-Claro, ¿cuándo os llevo? – pregunto con su dulce voz. Mire el reloj, eran las cuatro.
- Hemos quedado a las 5 en la plaza.– Miro su reloj y dijo.
- Vale, a las 4 y media sacó el coche.- Asentí y me fui despacio a mi habitación. Cogí el móvil y marque el número de Elena mientras caminaba. Me puse el móvil en la oreja…comunicaba. Llegue a mi cuarto y me tumbe en la cama. Elena cogió el teléfono.
- ¿Dígame?- dijo ella.
- Elena soy yo Eli. Mi madre nos va a llevar a comprar.
- ¿Si? ¡Bien!- me eche a reír.- Eeeh no te rías.- Nos reímos las dos. Cuando paramos de reír añadido.- A las 5 en la plaza ¿no?
- Si, allí nos vemos.
- Vale, adiós.
- Adiós – colgué y me di cuenta de que tenía una llamada perdida y un mensaje. Miré primero la llamada era de Carlos. Mire el mensaje, también era de Carlos. Decía <<llámame>>. Marque su número y espere a que lo cogiera. 

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