sábado, 2 de abril de 2011

6. De tiendas

No tardo mucho en cogerlo.
- Eli, ¿eres tú? – dijo Carlos nada mas coger el teléfono. Tenía la voz quebrada. ¿Qué le pasaba?
- Si soy yo, ¿que es lo que querías? – le dije preocupada
-  Estoy enfermo…mañana no podré ir al instituto… ¿se lo dirás a los profesores? - ¿Enfermo? Genial… espero que no le dure mucho…
- Si, claro que se lo diré. ¿Qué es lo que tienes? – Bueno el viernes no se lo podría preguntar.
- No se… he cogido un virus… estoy todo el día vomitando y me duele mucho la barriga.
- ¡Oh! Bueno pues recupérate pronto.
- Gracias… - dijo sin ganas- Oye ¿Tu vas a ir a la fiesta que hace la madre de Silvia?- ¿La madre de Silvia hacia una fiesta? Seguro que mi madre lo sabía, eran grandes amigas, pero como siempre no me lo había dicho y mañana me lo diría o me tendría que enterar por otra persona, como en esta ocasión.
- No lo se, mi madre no me ha dicho nada. Espera que se lo preguntó a mi madre.- Me aparte el móvil de la oreja y baje de dos en dos las escaleras y fui al salón. – Mama ¿vamos a ir a la fiesta de la madre de Silvia?
- Si ¿por qué? - ¿Por qué? Fácil porque otra vez no me había dicho nada. Estoy harta. ¿Es que no sabe avisarme?
- Por nada. – me fui a mi cuarto enfadada. Me puse el móvil en la oreja y conteste la pregunta- Si voy… ¿cuando es?
- El sábado… menos mal que vas no se si hubiera podido soportar un día entero con Silvia.- Los dos nos reímos.
- No lo olvides soy tu salvadora – dije entre risas – ¿Solo vamos nosotros? – ¡Dios! Iba a ser un aburrimiento, menos mal que va Carlos.
- Si lo nosotros, si no llegas a ir me muero allí.- aunque lo dijo entre risas en su voz se notaba que estaba enfermo. Mire el reloj iban a dar  las cuatro y media tenía que avisar a mama para ir a por Elena.
- Sabiendo como es Silvia normal. Bueno Carlos me tengo que ir. Descansa y recupérate pronto. Adiós.
- Adiós – le escuche decir mientras colgaba. Baje corriendo las escaleras. Cuando llegue al salón mi madre no estaba. Escuche el sonido del motor el coche subiendo la rampa del sótano. Ya había sacado el coche. Entre en el baño para ver como iba. Estaba despeinada y me tenía que maquillar. Me recogí en pelo en una coleta alta. Busque el maquillaje. Me puse un poco de crema con color rimel y me pinte los labios con un poco de brillo. Fui arriba a por el bolso de siempre. Cogí el dinero y el móvil y lo metí en el bolso. Cuando baje mama me estaba esperando en la cocina. Me dijo vamos en un susurro y nos montamos en el coche.
En el trayecto hasta la plaza no hablamos ni nos miramos. Me vino bien. Necesitaba pensar en todos los problemas que tenía, bueno algunos no eran míos pero como si lo fueran, y en como los iba a solucionar, con ayuda claro, uno por uno. No me di cuenta de que ya habíamos llegado, yo seguía en mi burbuja mental pensando y pensando. Escuche como se cerraba la puerta del coche del lado donde yo estaba. Elena ya se había montado y el coche se puso otra vez en marcha. Seguí mirando la carretera cuando un sonido me sobresalto. Era mi móvil, tenía un mensaje. Era de Elena mire atrás para verla, me sonrío y me hizo un gesto para que leyera el sms. Decía <<Se te ve ausente, que te pasa>>. Teclee rápido mi respuesta <<Nada, solo pienso>>. El móvil de Elena sonó, la mire las dos sonreíamos, la verdad es que no se porque, simplemente cuando estoy con ella sonrío, me puedo olvidar de todo y ser la chica sin problemas que siempre fui. Volví a mirar el paisaje, aunque no le estaba prestando demasiada atención. Pensaba en que me podía comprar. El móvil sonó y leí rápidamente el sms <<Ok, pero no estés así que nos vamos de compras>> Sonreí. Era una gran amiga. Me volví a girar, como siga así me iba a dar dolor de cuello. Asentí y señale el móvil. Ella asintió también y soltó una risita. Me di cuenta que mama no nos prestaba ninguna atención estaba concentrada, conduciendo. ¿Le pasaría algo? Espero que no.
En el resto del viaje nadie hablo. No pensé en nada, tenía la mente en blanco. Eso nunca me había pasado, siempre estaba pensando en algo, pero ahora no. No se porque me estaba pasando eso pero fue agradable que por una vez mi mente no estuviera ocupada pensando en algo. Desearía que esto me pasara más veces.
No me di cuenta de que llegamos, pero supe que me tenía que bajar del coche porque el coche se detuvo y escuche la puerta abrirse y cerrarse. Cuando me baje mama abrió la ventanilla de mi lado y nos sonrío.
-Tened cuidado chicas. – Las dos asentimos. Me miro a mí.- Llámame cuando acabéis. – Le volví a asentir. Subió la ventanilla y el coche se alejo.
Nos miramos y comenzamos a andar. No se a que tienda nos dirigíamos, pero deje que Elena me guiara ya que se podía decir que era la experta. 
En el corto trayecto Elena me contó lo que tenía pensado comprarse y yo le conté lo que me quería comprar. Entramos en la primera tienda y empezamos a coger ropa y a decir esto te quedaría muy bien, pruébatelo y cosas así. En resumen eso es lo que paso en todas las tiendas que entramos, que fueron muchísimas y en todas ellas nos compramos algo, aunque solo fuera una pulsera.

La tarde acabo demasiado pronto, cuando eres feliz todo pasa demasiado rápido. Debería ser del revés cuando estas feliz que todo para lentamente y cuando estas triste rápidamente, así parecerá que estas mas tiempo feliz que triste.
Nos sentamos en unos bancos de una placetilla que había cerca de donde estábamos. Dejamos las bolsas en el suelo. ¿Cuántas bolsas llevamos entre las dos? Puff no tenía ganas de contarlas eran muchísimas y de todos los tamaños. Creo que yo llevaba unas diez bolsas mas o menos. Me había gastado todo el dinero que llevaba.
-Me lo he pasado genial.- Dijo de repente Elena.- Tenemos que repetir.
         - ¡Claro! Yo también me lo he pasado genial.- Entonces me acorde de la foto. Tenía que preguntarle. Me puse seria y ella también.
         - ¿Qué pasa? – dijo preocupada.
         - Mira esta mañana cuando salí de mi casa para ir al insti note que alguien me seguía y cuando regresamos todas juntas también. – Elena estaba paralizada.- Conseguí hacerle una foto sin que se diera cuenta…o eso creo. – Saque el móvil y le enseñe la foto. Ella seguía sin hablar. – Su cara no se porque me suena mucho.- Hice una pausa.- Tu llevas conmigo desde siempre por eso te pregunto si sabes quien es o lo conoces de algo.- Espere impaciente su respuesta.
         - No…no se quien es…pero al igual que a ti su cara me suena mucho.- ¡Imposible! Esto era muy raro. ¿Quién era ese chico y por que me seguía? Note que Elena estaba asustada. La abrace para que se tranquilizara.- Eli tengo miedo…y si ese tío es un violador o algo así.
         -Tranquila. ¿Cómo va a ser un violador si nos suena su cara a las dos?