lunes, 27 de febrero de 2012

9. Alice

Después de estar hablando con Carlos me dirigí directamente a casa de Alice. Él me miraba desde la ventana para comprobar que todo iba bien. Lo que tenía que hacer era sencillo, llamaba a la puerta, saludaba y preguntaba por Alice. Le decía que vivía aquí cerca y empezaba a hacerme su amiga. Después de eso solo tenía que averiguar cosas. Llame a la puerta. Abrió su madre. Una mujer algo bajita, con el pelo castaño y con los ojos azules.
-         Buenas tardes, señora.- dije educadamente.- Me he enterado de que son nuevos en el barrio y que tienen una hija de mi edad, me gustaría presentarme e intentar ser su amiga, así no se sentirá tan sola.- sonreí. No pensaba que se me diera tan bien esto, tal vez debería ser actriz.
-         Claro, pasa.- me sonrió también.- Esta en su cuarto, segunda puerta a la izquierda.
Subí despacio. Antes de llamar a la puerta del cuarto respire hondo. Estaba a punto de llamar cuando una chica rubia de ojos azules abrió la puerta. Alice. Era muy guapa, eso es lo que le gusta a Carlos. Me miro sorprendida y luego hablo con un acento ingles muy marcado.
-         ¿Quién eres?
-         Soy, Elisabeth, pero puedes llamarme Eli, me he enterado de que eres nueva en el barrio y he venido a presentarte.
Me examino de nuevo con la mirada. Miro atrás, a la ventana creo. Me fije y vi el cuarto de Carlos. ¿Nos había visto y sabe quien soy? No puede ser.
-         Se quien eres, pasa, has venido por tu amigo… como se llama… Car… ¡Carlos!- esta vez el acento no era tan marcado, pero se notaba claramente que era inglesa. Estaba muy sorprendida, ¿cómo lo podía ella saber? Se dio cuenta de mi expresión y añadió.- Ven, entra.
Entre detrás de ella. Aun había algunas cajas por la habitación. Se sentó a los pies de la cama y me hizo un gesto para que me sentara a su lado.
-         Veras… se que has venido para conocerme y tal y para saber como soy para decírselo a tu amigo para ver si soy como él quiere o algo así… - suspiro y me miro muy seria.- Quiero que le digas a ese chico que aunque es muy majo y me cae muy bien solo podemos ser amigos, dile que siga con su vida… - no dije nada pero asentí. Carlos se iba a llevar una gran decepción pero no podía hacer nada más.
-         Está bien, se lo diré.- mire a otro lado y examine la habitación. Por curiosidad. Se que soy muy cotilla pero no lo puedo evitar.
-         Gracias.- lo dijo tan bajo que me costo oírlo y eso que esta a su lado.
Seguí mirando la habitación, a ella no pareció importarle. Encima de su mesita había un CD. Me fije bien y me di cuenta de que era el disco de Paramore, mi grupo favorito.
-¿Te gusta Paramore? – pregunte sonriendo.
- Si… es mi grupo favorito.- sonreí aun más.
- ¡También es mi grupo favorito!
Estuvimos toda la tarde hablando música y de otras cosas. Al parecer teníamos bastantes cosas en común. Creo que nos haremos muy buenas amigas después de todo. Cuando mire la hora eran las siete. Se había pasado el tiempo tan rápido. Me despedí de Ali, así la llamo yo, ella me llama Els.
        
Fui directamente a casa de Carlos. Él me estaba esperando impaciente. No hizo falta que entrara en su casa, me hizo un interrogatorio nada más abrirme la puerta.
- Para, para, para. Tranquilo.- me miraba sonriente, no quería decirle lo que me había dicho pero no le iba a mentir. Suspire.- Lo que me ha dicho es que eres muy majo y le caes muy bien pero… - su expresión cambio nada mas decir pero…- dice que solo podes ser amigos…
En su expresión pude ver la gran decepción que se había llevado. Se sentó en el suelo mirando al suelo. Me sentía fatal por él… Tal vez no se lo tenia que a ver dicho tan de sopetón… Pero ahora ya no lo puedo solucionar… Me senté a su lado.
-         ¡Ei! No te deprimas por eso.- me miro como si estuviera loca por restarle importancia al asunto.- Tienes una novia que te quiere y amigos que te apoyan. No necesitas que ella sea algo más.
-         Eso no te lo discuto… todavía que dan dos cosas por solucionar.- lo mire sin comprender y él continuo.- 1ª Aunque estoy seguro de que quiero a Cris con toda mi alma y todo eso, no estoy seguro de que yo me merezca una chica como ella y 2ª cosa, ¿estas segura de que ella todavía me quiere? Es decir después de todo lo que ha pasado no puede que ella también haya cambiado de opinión.
Le lance una mirada asesina y le di una colleja.
-         Solo te diré una cosa, eres ¡T-O-N-T-O!- me levante y me fui, pero antes de llegar a mi casa recibí un mensaje de Carlos que decía. << Si, ya se que soy tonto, pero ayúdame, averigua cosas, como si Cris todavía me quiere y todo eso. J >> Suspire. Le ayudaría, eso esta claro pero mañana no veré a Cris así que no descubriré nada.

Llegue a casa cansada. La casa de Carlos estaba cerca pero yo estaba cansada. Eran las 10 y no tenia sueño. Estaba cenando un sándwich mientras hablaba con Elena por tuenti. No estaba prestando mucha atención ni de la conversación, ni de la tele, ni de mi madre que estaba regañando a mi hermano.
Estaba como en una nube de pensamientos. Habían pasado tantas cosas en los últimos días. Algunas buenas, otras raras, otras no tan bueno o mejor dicho malas. He hecho una nueva amiga Ali, una chica muy simpática y guapa, cuando el curso que viene entre en el instituto todos los chicos van a querer estar con ella, también fui de compras con Elena, esas cosas son buenas y me han ayudado a despejar la mente. Cris y yo habíamos tenido sueños que parecían tener relación, eso era raro. Carlos y Cris no pasaban su mejor momento, un tío me estaba acosando por así decirlo, eso era malo.
De las cosas buenas no me tengo que preocupar, las raras están en mi cabeza, pero no consigo averiguar que quiere decir…, y las malas, las tengo que solucionar ya. El verano esta a la vuelta de la esquina y no quiero preocupaciones, solo pasarlo bien, ir de fiesta, salir con mis amigas, ir de compras, dormir y vaguear todo lo que pueda. Las notas van a ser muy buena así que me merezco eso y ¡más!
Me di cuanta de que mi hermano me miraba con cara rara. Creo que hoy estaba más reflexiva de la cuenta y se ha dado cuenta. Intente no prestarle atención y seguir a lo mío, pero notar que me estaba mirando de esa forma me intimidaba. Me gire y aun me estaba mirando fijamente.
-¿Qué? – dije ya sin poder aguantar mas su mirada.
- Nada, nada, que estas pensando… ¿No te duele la cabeza?- típico de él, pero paso de pelearme otra vez.
-Já já.- volví a mi mirar la pantalla del ordenador, sin prestarle atención. No merecía la pena que empezáramos a pelear. Ya tengo demasiadas cosas en la cabeza para que ahora me castiguen por su culpa.
Seguí en mi nube de pensamientos cuando ¡Zas! Me acorde de algo muy importante.

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