jueves, 22 de marzo de 2012

13. Final

Temiéndome lo peor salí de mi casa rápidamente. Apenas me dio tiempo de coger el móvil y las llaves. Corrí tan rápido como pude hasta llegar a la casa de Cris.
Me encontré a sus padres fuera  hablando por teléfono y muy preocupados.
-¿Saben donde esta Cris? –pregunte casi sin aliento.
-No, se fue dejándonos esta nota. –dijo su madre dándome un papel. <<Me voy, muy lejos. Adiós>> Justo lo mismo que me había dicho a mi.- La estamos llamando al móvil pero no lo coge, estoy preocupada, además se ha ido en la moto de su hermano.
Abrí mucho los ojos.
-Creo que puedo encontrarla. ¿Me dejan la bici de Cris? –pregunté.
-¿Puedes encontrarla? –dijó su madre agarrándome de los hombros- Puedes cogerla.
Les dí mi número de teléfono a sus padres y ellos el suyo para mantenerlos informados si la encontraba.
Con la bici de Cris me dirigí lo más rápido que pude a la autopista. Si había cogido la moto tenía que haberse ido por la autopista. Con todo el cuidado que pude tener ande por la autopista.
Había una larga cola de coches así que eso me facilito las cosas. Conforme me fui acercando me fui dando cuenta de el porque de aquella larga fila de coches. Había habido un accidente de tráfico. Pase por al lado y me fije en algo. Una moto que me sonaba bastante. Una chica tirada en el suelo cubierta de sangre y heridas. Los técnicos de una ambulancia la estaban colocando en una camilla.
Los ojos se me llenaron de lágrimas.
-¡CRIIISS! –grité a todo pulmón.
Baje de la bici y me lance hacía ella. Unos policías me cogieron diciendo “no puedes pasar aquí” yo grite y patalee “es mi amiga, es mi amiga” grité. Los policías me soltaron y me acerque a Cris que estaba inconsciente en la camilla.
-Ooh Cris, ooh Cris –dije entre sollozos. -¿Qué has hecho? ¿Qué has hecho?
Mire a los técnicos.
-Se va a poner bien ¿verdad? –no me contestaron -¿verdad? –grite mas fuerte.
-Por ahora su vida corre peligro, debemos llevarla al hospital ya.
Las piernas me temblaron y las fuerzas me flaquearon.
-¿Vas a venir con ella? –preguntaron tras subirla a la ambulancia.
-Si.
Me ayudaron a subir y mire como trabajaban los médicos de la ambulancia mientras yo hacía unas llamadas.
Me costo mucho decírselo a los padres de Cris, y también a Carlos. Luego llamé a mis padres para decirles donde estaba y también llame a Elena para contarle lo que había pasado.
Lo que pasó a continuación no lo recuerdo con exactitud. Se que se llevaron a Cris para atenderla de inmediato y que me tuve que esperar en la sala de espera. Ya no lloraba, no me quedaban lágrimas. No recuerdo en que pensaba pero cuando llegaron los padres de Cris me encontraron ausente y totalmente inmóvil. Les explique todo lo que sabía y después llego un médico.
-¿Son ustedes los padres de la chica? –dijo el médico. Sus padres asintieron agarrados de la mano.- Su hija esta fuera de peligro. Ha despertado y le hemos hecho múltiples pruebas, no tiene daños cerebrares y las quemaduras que tiene son leves. Por ahora la mantendremos en observación y si todo va bien pronto le podremos dar el alta.
Los padres de Cris soltaron un gran suspiro y yo noté como si me quitaran un gran peso de encima. A partir de entonces estuve mas tranquila.
-¿Podemos entrar a verla?
-Si, claro. Ah, se me olvidaba a dicho que quería ver a Eli.
-¿A mí? –dije confusa.
-Si, eso parece.
Fui a la habitación que se encontraba Cris con sus padres. Aun estaba pálida y tenía muchas heridas y quemaduras pero sonreía.
Sus padres la abrazaron con cuidado y la regañaron por haber echo lo que había hecho, la volvieron a abrazar y nos dejaron solas.
-Tontaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa –le dije.
-Lo se, lo siento…
-¿Por qué lo has hecho?
-No los se, me sentía tan mal por lo de Carlos… Quería huir… ví la moto de mi hermano y pensé que era mi oportunidad… en la autopista me distraje un segundo y lo siguiente que recuerdo es despertarme aquí.
La abrace con cuidado.
-No vuelvas a darme un susto así.
Al rato la madre de Cris anunció que había alguien que quería ver a Cris. Esta lo dejo pasar.
-¡Carlos! ¿Cómo lo has sabido?
-Eli me llamo y me lo dije, en cuanto supe el hospital en el que estabas he venido corriendo a verte.
-Ooh, muchas gracias.
-¿Cómo estas?
-Mejor.
-Siento mucho todo lo que te he hecho… Quiero que sepas que te quiero pase lo que pase y que por favor no hagas más estupideces como esta.
-Oooh, Carlos…
Los dos se dieron un tierno beso y se agarraron de las manos.
-Creo que sobro aquí… -dije andando hacía la puerta.
-No seas tonta, quédate aquí.- dijo Cris.


Ya han pasado dos meses desde aquel accidente. Las heridas de Cris están totalmente curadas y su relación con Carlos es perfecta y envidiable. Las cosas han salido bien, tal y como yo dije, con algún pequeño problema, pero como se suele decir bien esta lo que bien acaba.
Os preguntaréis que fue de mi y Raúl. Le dí una oportunidad. Dentro de dos días hacemos dos meses y estoy segura de que cada día lo quiero más.
Ahora me pregunto que me deparara el futuro, ¿seguirá todo tan maravilloso como ahora? ¿Cambiaran las cosas a peor? No se pero espero que todo siga igual de bien. 





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Y eso es todo amigos. Espero que os haya gustado y hayáis disfrutado leyendo esta pequeña historia. Me hubiese gustado hacerla mas larga y no que pasara todo deprisa y corriendo pero es que si no estaba segura de que no la terminaría ^^' 


Adiós y gracias por leer ^^

domingo, 18 de marzo de 2012

12. Celos

-Cuenta, cuenta. –dije impaciente.
-Ayer fui al parque y había un grupo de chicos de nuestra edad, resulta que eran amigos de Carlos y me conocían porque el les había hablado de mí. Estuve con ellos, luego llegaron un par de chicas y estuvimos todos justos, me lo pase estupendamente. –dijo feliz.
-Eso es genial.
-Y lo más importante. Había un chico muy mono, era majísimo. Creo que me he enamorado… -dijo sonrojándose.
-Ooooh, ¿Quién es? ¿Cómo se llama? –pregunte curiosa.
- Se llama Raúl – mmmm, que casualidad.- Mira te enseño una foto.
Cogió una cámara de fotos y me enseño una foto. Mire sorprendida la foto. Era él, Raúl, el mismo del que había hablado ayer con Carlos y que me seguía.
-Es muy guapo –dije intentando disimular mi sorpresa.
-¿A qué sí? Y lo mejor de todo es que me enrolle con él… -dijo poniéndose mas roja.  
Me sentí enfadada o mejor dicho ¿celosa? Si se puede decir que me sentí así. Y la verdad es que no entiendo porque, llevo sin hablar con él desde que éramos pequeños y dudo mucho que solo viéndolo me haya enamorado de él. Pero aún así estaba molesta y no podía evitarlo.
-Oih oih oih, Ali, Ali, ¡como arrasas! –dije intentando ocultar mi enfado. Creí que no iba a funcionar, pero funciono a la perfección.
-¡Qué va! –dijo mirando a otro lado- Si consigo hacerme mas amiga de él le pediré salir –poniéndose mas roja.


Me fui pronto a mi casa y cuando llegue intente ordenar mis pensamientos. Pensando y pensando me vino un recuerdo a la memoria.
Éramos Carlos, Elena y yo de pequeños, había alguien más, Raúl. Estábamos en nuestra calle ya que vivíamos muy cerca unos de otros. Los chicos tenían sus patinetes y hacían carreras calle arriba calle abajo, Elena y yo estábamos sentadas en la acera y gritábamos ánimos a los dos. Nos lo estábamos pasando genial.
Otro recuerdo vino a mi mente. Ahora estábamos solo Elena y yo y estábamos en mi cuarto y hablábamos muy seriamente. Recordé una parte de la conversación.
-¿Entonces le vas a pedir que sea tu novio? –pregunto Elena.
-No lo se,  yo quiero que sea mi novio… pero y si me dice que no –dije yo.
-Yo le hable con Carlos y me dijo que a Raúl le gustas, yo creo que deberíais ser novios –dijo Elena convencida.

Sin creérmelo casi recordé mas a fondo esa conversación, todas las cartitas que Raúl y yo nos mandamos, los regalos que nos hicimos… Él me gustaba, y mucho. Pero de eso hace ya mucho tiempo. ¿Es posible que ese amor perdure? Los dos hemos cambiado y las cosas ya no son como lo eran antes… Bueno a él le gusto… ¿pero me gusta él a mí? No lo se, no tenía nada claro.
Llamé a Elena y le conté todo, absolutamente todo. Ella me escucho con atención y se sorprendió al saber que aquel chico era Raúl. Cuando descubrió la razón por la cual me seguía empezó a decir que debía salir con él pero en cuanto le dije lo que había pasado con Alice las cosas cambiaron.
-Pero que h*** de p***. Muy enamorado de ti no estará cuando se ha liado en cuanto a podido con la inglesita. Mira mejor pasamos de él… -casi gritó.
-Lo se… pero es que yo no se lo que siento por él… Estoy… ¿confundida? –dije tristemente.
-Mira no te rayes, si has sobrevivido tantos años sin él hasta ahora, porque ahora te siga las cosas no van a cambiar.
-Supongo que tienes razón, gracias.
-De nada, y ahora anímate que el insti esta a punto de acabar y nos podemos ir de fiestaaaa –dijo Elena.

Aquella noche apenas cene y apenas dormí. Pensé en lo que me había dicho mi amiga y llegue a la conclusión de que tenía razón. Habían pasado años y había sido feliz porque ahora él me siga no me voy a enamorar.

Al día siguiente Carlos fue al instituto, lo mire y el me asintió. Supuse que iba a hablar con Cris. Espero que todo acabe bien.
Las dos primeras horas pasaron muy rápido, ya que hoy no hacíamos nada y pronto llego el recreo Cris y Carlos se fueron a hablar a solas. Elena los miraba curiosa y después me miraba a mí esperando que dijera algo. Ella sabía parte de la historia ya que Carlos también se la había contado a ella, pero del resto no tenía ni idea y eso era algo que le molestaba, ya que le gustaba enterarse de todo.
Terminaron de hablar y Cris se sentó junto a nosotras aunque algo apartada y ausente. Me acerque a ella pero decidí que lo mejor era dejarla sola, fui a hablar con Carlos, él si que me contaría lo que había pasado.
-Pues le he dicho todo lo que paso, absolutamente todo, me ha dicho que tiene que pensar porque le había echo mucho daño y las cosas no se olvidan así como así… -dijo con tono triste.
-Estoy segura de que todo acabara bien –dije con una sonrisa sincera.
-Espero que si…
Paso otra hora y cuando sonó el timbre esta vez todos gritaron eufóricos. El instituto había acabado y por ser el último día solo teníamos que ir 3 horas al insti para cumplir y después las vacaciones eran nuestras.
Cris se fue sola a su casa sin mirar a nadie. Yo me fui con Elena y con Carlos. Ambos iban riendo y haciéndose bromas yo estaba en mi mundo pensando en como estaría en ese momento Cris.
Después de comer alguien llamo a la puerta de mi casa. Resulto ser Raúl. Intentando ocultar mi sorpresa y mi alegría cuando lo ví me aclare la garganta y dije en tono neutro.
-Hola Raúl, cuanto tiempo.
-Si… Podemos hablar un momento…
-Mmmm… esta bien.
Cogí las llaves y el móvil y me senté con el en la acera.
-Siento mucho haberte seguido como un violador.
-No te preocupes eso ya esta olvidado.
-También siento haberme liado con Alice… -dijo mirando al suelo. Aquello me pillo por sorpresa.
-No tienes porque disculparte por eso, puedes liarte con quien quieras.
-Pero yo te quiero a ti… se que suena estúpido que después de tantos años sin verte te diga eso, pero en todo este tiempo no me he olvidado de ti… y ahora que hemos crecido me gustaría volver a salir contigo…
-¿En serio? –pregunté atónita.
-En serio.
Pensé unos segundos. El corazón me iba a mil y él me miraba fijamente poniéndome más nerviosa todavía.
-No lo se –dije abatida finalmente.- Ha pasado mucho tiempo… no se si sigues siendo el mismo… necesito pensar.
Él asintió.
Nos despedimos con un abrazo y entre en casa. Me dí cuenta de que tenía un mensaje de Cris.
<<Me voy, muy lejos. Adiós>>


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Ya solo queda un capitulo, espero que os este gustando :3

viernes, 16 de marzo de 2012

11. Conclusiones y descubrimientos

-¿Qué conclusión? –pregunte temiéndome lo peor.
-Le he hecho mucho daño a Cris, no merezco estar con ella…
-¿Qué? Pero si ella me dice que si la dejas se muere. Ella te quiere muchísimo, no puedes hacerle eso. Carlos, ¿tú estás seguro de que la quieres? Porque si la quisieras no le harías eso.
-Precisamente porque la quiero digo esto.
-¡Oh, venga! No me vengas con el rollo ese de que si quieres a alguien déjalo marchar. ¿Sabes acaso que pasara si haces eso?
-No, ¿tú sí?
-No, pero me hago una idea conociendo a Cris, y creeme no es nada bueno.
Carlos trago saliva.
-Eli, yo quiero estar con ella… pero todo lo que ha pasado… Alice…
-Carlos sabes perfectamente que Ali no te corresponde, olvídate de ella.
-Es muy fácil decirlo pero no tanto hacerlo…
Suspire.
-Mira te voy a dar un consejo, habla con Cris, cuéntale lo que ha pasado y todo lo que sientes. Si ella te perdona todo ira genial, si no te perdona… todo se habrá acabado… -esto ultimo lo dije casi en un susurro.
-Es una buena idea… tengo que sincerarme con ella, se lo merece. Gracias, Eli.
-No hay que darlas.
Los dos nos abrazamos sonriendo.
-¡Ah, sí! Antes de que se me olvide.
Cogí mi móvil y le enseñe la foto.
-Me ha estado siguiendo, me suena su cara, pero no se quien es… ¿Tú sabes algo?
Mi amigo estallo en carcajadas.
-¿Te ha estado siguiendo? –Dijo entre risas.- No pensaba que le había dado tan fuerte. 
- ¿Eh? –dije sin entender nada.
- A ver… ¿Cómo te explico quien es…? ¡Ah, ya se! ¿Recuerdas cuando estábamos en la guardería?
-Si… -dije sin saber a donde quería llegar.
- Los mejores amigos, Elena, Eli, Carlos y… alguien más. ¿Recuerdas?
- Si… ¿Cómo se llamaba? ¡Raúl! Éramos inseparables.
- He hay la respuesta a tu enigma. –dijo Carlos sonriendo.
-¿Qué? ¿Me estas diciendo que el chico que me persigue es Raúl? ¿El mismo Raúl que jugaba con nosotros y que se tuvo que ir? ¿El mismo que tuvo la brillante idea de tirarse por una cuesta con un patín y casi se mata? –dije sin poder creérmelo.
-Si, si y si. El mismo.
-¿Y se puede saber que hace aquí y por qué me sigue?
-A su padre lo han destinado otra vez aquí, así que este verano volverá a vivir aquí y empezara el instituto con nosotros. Yo me lo encontré un día de casualidad. Estuvimos hablando y me hablo de una chica que había visto, me enseño una foto incluso. ¡Eras tú! Se ve que le has gustado. –dijo sonriente.
-¿Yo? –dije mas sorprendida aún. - ¿Y por qué no se ha acercado a mi para hablar?
-Timidez, supongo.
-¿De verdad? ¿Timidez? Estamos hablando de un chico que cuando la profe trajo pinturas de dedos se quito la camiseta y los pantalones y se pinto el cuerpo.
-La gente cambia… y una cosa es pintarse el cuerpo y otra hablar con alguien que te gusta.
Suspiré.
-Supongo que tienes razón… ¿Si lo ves puedes decirle que no tenga miedo y me hable?
-Claro.

El resto de la tarde paso con tranquilidad. Silvia termino rindiéndose y se fue a su cuarto enfadada. Nadie dijo nada y su madre intento hacer que bajara pero ella se negó. Le contó lo que le pasaba y su madre se lo contó a la madre de Carlos y a la mía.
¡Biieeeeeeeen! Nos metimos en un lio. Nuestras madres nos regañaron por hacerle eso a la “pobre” Silvia y casi nos castigan sin salir durante una semana, pero por suerte mi padre se metió en la discusión diciendo “Son cosas de críos, ¿Por qué os metéis? Que lo solucionen ellos” Esto hizo que nuestras madres se quedaran sin palabras y en ese momento Carlos y yo adorábamos a mi padre con toda nuestra alma.
A las 2 de la mañana nos fuimos. Me iba a dar algo, ni Carlos ni yo soportábamos mas estar allí. Intentamos convencer a nuestras madres para irnos a dar una vuelta o ver una peli pero nuestro castigo fue ese no poder irnos de allí hasta que todo terminase.
Me despedí de Carlos antes de subir al coche. Durante los 10 minutos de viaje mi hermano se quedo dormido y luego no hubo forma de despertarlo. Mi padre tuvo que subirlo a su cama en brazos, en ese momento lo envidie porque yo estaba que no podía tirar de mi cuerpo.
Me puse el pijama tan rápido como pude y me metí en la cama.

Al día siguiente hasta las 12 no me desperté. No quería levantarme pero me fue imposible volver a dormir. No se por que estaba nerviosa. Habían pasado bastantes cosas ayer.
No desayune, mi madre no me dejo, yo tenía hambre. Tuve que aguantar el hambre durante 2 horas y después pude comer. La comida nunca me había sabido tan bien.
Me di una ducha después de comer y vestí. Unos pantalones cortos vaqueros, una camiseta de tirantes ancha y mis zapatillas. Me hice una cola porque hacía mucho calor.
No tenía nada que hacer el domingo por la tarde hasta que mi móvil sonó. Era Ali.
-¡Eeeeels! –escuche al otro lado del teléfono.
-¡Aliiiiiii! –grite.
-¿Puedes quedar esta tarde?
-Si, claro.
-Perfecto, ¿a las 5 en mi casa?
Mire la hora, eran las 4:30.
-Vale, allí estaré.
-Nos vemos, bye.
-Adiós.
Prepare el bolso y a las menos diez me fui a casa de Ali. Ella me estaba esperando impaciente. Me llevo hasta su cuarto y nos sentamos en su cama.
-Tengo que cortarte una cosa. –dijo emocionada.


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Buenoooo, espero que os este gustando, ya quedan muy poquitos capítulos para terminar. Me hubiera gustado hacer mas, pero estoy segura de que si lo alargaba demasiado iba a acabar dejándolo otra vez u.u Así que es pero que no os importe.